Imponente Cortejo Procesional
No se esperaba menos… y es que una vez más, todos los devotos del Señor de la Caída estuvimos presente agradeciendo por las bendiciones recibidas y pidiéndole fuerzas para seguir en este caminar.
Desde muy tempranas horas, Jesús nos demostró su inmenso amor al alimentarnos espiritualmente con su palabra, con su cuerpo y sangre, en esa Solemne Eucaristía celebrada antes de levantar el mueble de su dosel.
Y al compás de Jesús de San Bartolo, inició su recorrido para impartir sus bendiciones a todos sus fieles.
Momentos como la bendición en Santa Lucía, el paso por Catedral, Arco y el Cementerio San Lázaro, serán recuerdos inolvidables en nuestros corazones, los cuales se entristecen cada vez que el Soberano Señor busca su templo.
Pero el cansancio y degaste físico tienen su recompensa al ubicarlos en su verdadero sentido, un acto de amor a nuestra querida Imagen… eso consuela a nuestro corazón hasta un nuevo quinto domingo de cuaresma.
¡Gracias Jesús de San Bartolo!
Freddy Segura
Devoto Cargador






